El viernes de la semana pasada pasamos una mañana con Pradeepa Narayanaswamy sobre por qué las buenas ideas técnicas no siempre generan el impacto deseado.
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Pradeepa es coach ejecutiva, speaker de TEDx y autora de tres libros bestseller, y tiene su propia escuela, Pradeepa Leadership Development School. En el webinar Brilliant Communication: Turning Technical Expertise into Leadership Influence nos explicó cómo ajustar tu mensaje según tu audiencia.
Cuando una empresa quiere que sus colaboradores se comuniquen mejor, casi siempre empieza por hacer dinámicas para impulsar la colaboración, offsites, hasta traer una persona para que les dé un taller. De acuerdo con Pradeepa, eso es solo la mitad del trabajo, la otra mitad es entender a quien tienes enfrente.
Imaginemos que la empresa es un edificio, en el penthouse están el C-Level y los miembros del consejo, que hablan en lenguaje de negocio: utilidades, estrategia, crecimiento e ingresos. En los pisos intermedios están los directores y mandos medios, que conectan la estrategia con la ejecución, planean y priorizan proyectos. Y en los primeros pisos están los equipos que ejecutan los proyectos, los cuales hacen que las cosas sucedan, lo que hacen que las empresas entreguen el valor a sus clientes.
En la era inteligente (intelligent era) nos enfocamos más en desarrollar habilidades técnicas —metodologías, marcos de trabajo, tecnologías nuevas, inteligencia artificial—, y con ciclos de innovación cada vez más cortos. Por eso las power skills, o habilidades humanas, es decir liderazgo, accountability, empatía y, sobre todo, comunicación, hoy pesan más que nunca.
Pradeepa abrió la conversación diciendo que, sin importar dónde estemos, qué hagamos o qué rol tengamos, la comunicación no es de una sola dimensión. No se trata solo de mejorarla, sino de entender con quién hablas y ajustar tu mensaje para que llegue bien.
Después preguntó a la audiencia qué les cuesta cuando hablan con personas que no tienen su mismo rol. Estas fueron algunas respuestas:
Explicar lo técnico en palabras comunes. porque lo que uno cuenta le queda demasiado técnico a quien escucha.
Quedarse en el propio rol. uno quiere compartir cada detalle y del otro lado quieren cifras. “Sometimes they just want the solution”.
Empezar por el punto. “Let’s start with the point first... It’s easier said than done”, y en el mundo técnico, agregó, no sale de forma natural.
Pradeepa lo resumió en una frase: “It’s not because we don’t know. We just get really carried away”. Al comunicarnos queremos compartir todo lo que sabemos.
Con eso presentó un modelo de cuatro estilos de comportamiento. Su propuesta es empezar por entender el estilo de la otra persona, no por el tuyo: “It’s equally if not more important to understand the behaviors of the other people you are communicating with”. Los estilos son Torch (acción y resultados), Hearthstone (relaciones y armonía), Prism (claridad, lógica y datos) y Horizon (posibilidades y futuro).
Para reconocerlos, dio estas pistas. Un Torch se impacienta si te alargas. Un Hearthstone habla desde la emoción y evita el conflicto. Un Prism calla, procesa y pregunta después. Un Horizon siempre trae la siguiente idea y se resiste a la estructura.
Aclaró que el modelo no es para etiquetar: “In fact, I don’t like labeling”. Todos tenemos un estilo primario y algunos secundarios, y ante un grupo hay que cubrir todas las bases: opciones para el Torch, cuidado para el Hearthstone, datos para el Prism, posibilidades para el Horizon. Y el ritmo cuenta: Torch y Horizon van rápido; Hearthstone y Prism, lento.
“You cannot talk really, really fast with Hearthstone people. You cannot really be super slow with Torch behavior styles”.




